Los tipos de motivación en la empresa. Guía completa.

tipos de motivación en la empresa

Nuestro día a día está lleno de tareas: ¿Trabajar?, ¿comprar?, ¿jugar a pádel?. Cada agenda es un mundo diferente. ¿Pero por qué las realizamos? ¿Qué es lo que nos motiva a llevarlas a cabo? Lo más curioso es que hay taras que requieren un esfuerzo similar, pero sin embargo unas nos motivan mientras que otras las intentamos evitar a toda costa. ¿Por qué ocurre esto? ¿Cuales son los tipos de motivación y como se puede trasladar esto al mundo de la empresa? Descubre más sobre los tipos de motivación y cómo puedes sacarle provecho en la empresa.

Según varios expertos en psicología positiva y motivación, a grandes rasgos podemos diferenciar dos tipos de motivación. Y por supuesto estos se ven reflejados en el mundo de la empresa:

  • La motivación extrínseca
  • La motivación intrínseca

Vamos a ver estos tipos de motivación en más profundidad:


La motivación extrínseca:

tipos de motivación en la empresa

Según la psicología positiva, podríamos resumir que la motivación extrínseca es una motivación que no está relacionada con la actividad en sí, sino que la recompensa por realizar esa actividad es ajena a esa actividad. Una motivación extrínseca conlleva una recompensa extrínseca.

Vamos a verlo con una situación cotidiana. Imaginaos que le decimos a un niño pequeño que si nos ayuda en las tareas de la casa, después le dejaremos jugar una hora a su juego favorito, o le daremos una moneda. La motivación real de este niño está en la recompensa final (esa moneda o ese juego), la actividad es solo un trámite para conseguir esa recompensa. De hecho sin esa recompensa posiblemente el niño no decida por voluntad propia ayudarnos en esas tareas del hogar, ya que esa acción no es atractiva para él.

Pero vamos a verlo en un caso más cercano: Nuestro sueldo. El caso más evidente en la empresa de recompensa extrínseca es el salario mensual. Si nosotros trabajamos, por ejemplo, de cajeros en una tienda, la recompensa por ese trabajo es un sueldo, que no tiene nada que ver con la actividad de la tienda. La actividad diaria de escanear objetos en la caja de la tienda no se llevaría a cabo si no hubiera una recompensa final, porque a nadie le gusta trabajar gratis. Tu trabajo es un trámite o un sacrificio para obtener algo a cambio.

La parte negativa de las recompensas extrínsecas es que el rendimiento de la persona que realiza la actividad es menor, ya que esta persona únicamente hará lo mínimo necesario para ganar ese premio o recompensa. Este ejemplo lo encontramos en muchas empresas donde los empleados están quemados y no existe compromiso hacia la empresa por parte de los trabajadores. Cuando estos empleados se dan cuenta que no existe una diferencia tangible entre hacer un trabajo excelente y un trabajo mediocre (por falta de reconocimiento principalmente), pues dejan de esforzarse para lograr un trabajo excelente. En este caso únicamente el esfuerzo necesario para alcanzar su recompensa. También ocurre con algunos estudiantes que estudian únicamente lo suficiente para alcanzar un 5. Especialmente esos estudiantes que no necesitan una nota alta para mantener una beca o acceder a estudios superiores públicos (donde tu nota puede abrirte o cerrarte algunas opciones).

Pero también tiene una parte positiva: Es fácil de conseguir. Si conocemos bien a la persona a la que queremos motivar será fácil encontrar aquello que le motiva y poder ofrecerle eso como recompensa. Y si no encontramos esa motivación siempre nos queda el elemento comodín: el dinero.

¡Pero todavía hay más! Porque hay más formas de motivar aparte del dinero. Descubramos ahora las motivaciones y las recompensas intrínsecas.

La motivación intrínseca

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Por otro lado, la motivación intrínseca es aquella en la que la recompensa es realizar la propia actividad, y en la que no necesitamos recompensas externas para motivarnos a realizarlas. Las recompensas intrínsecas en este tipo de actividad dependen de cada persona: son la satisfacción de realizar la actividad, la sensación de superación personal, la diversión, el desarrollo personal o profesional, la creatividad…

Esto lo podemos ver muy claro en actividades lúdicas, comos juegos. Nadie nos paga por jugar a la consola o por jugar a fútbol, pero la propia actividad supone una recompensa para muchos. Y eso que muchas veces el esfuerzo físico y mental que realizamos cuando jugamos es muy similar a otras actividades menos atractivas, como trabajar o estudiar. Además cuando estamos jugando a fútbol no nos conformamos con rendir lo mínimo y necesario, como hemos visto que sí ocurre con la motivación extrínseca. Sino que el esfuerzo es mucho mayor porque no vemos la actividad como un trámite, sino como la propia recompensa. La recompensa de jugar a fútbol es jugar a fútbol con todas las sensaciones que eso nos aporta.

Pero también tenemos que tener en cuenta que la motivación intrínseca depende mucho de cada uno. Para algunas personas, ir al gimnasio es una acción motivada de forma extrínseca (un sacrificio que llevo a cabo para tener el cuerpo que me gusta). Pero para otras personas es una acción llevada a cabo por una motivación intrínseca, porque le gusta la sensación de bienestar que te deja en el cuerpo y le gusta ejercitar sus músculos.

No debemos infravalorar el poder de las motivaciones intrínsecas ya que pueden ser mucho más poderosas que las motivaciones extrínsecas. Pensad en nosotros mismos cuando nos ocupamos de nuestros hobbys, en cuando lo damos todo jugando a fútbol o a la consola. Estas tareas requieren trabajo duro, un trabajo por el cual no recibimos ningún tipo de recompensa material, ningún tipo de recompensa extrínseca, y es aquí donde realmente damos el 150% de nosotros mismos y donde cuidamos cada detalle para marcar la diferencia con el resto.

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¿Recompensas intrínsecas o extrínsecas ¿Qué tipos de motivación son más adecuadas en la empresa?

Ambas, sin duda, y los beneficiados serán ambas partes, tanto la empresa como el empleado. Cada trabajador tiene que recibir un sueldo justo por su trabajo, su esfuerzo y por el valor que aporta a la organización. Pero no podemos dejar de lado las recompensas intrínsecas en la empresa. Si no las potenciamos al final los empleados se desmotivarán y realizarán el esfuerzo mínimo necesario para obtener su sueldo mensual, afectando a su rendimiento, a su crecimiento profesional y a los resultados de la empresa.  La clave es saber combinar ambos tipos de recompensa de forma eficiente, esto precisamente nos ha dicho nuestra experiencia trabajando para mejorar la motivación de empleados. Todas las herramientas que desarrolla Prisma están enfocadas en esta combinación de motivaciones, especialmente a través de la gamificación.


 

¿Y la mejor técnica para aprovechar la motivación intrínseca en la empresa?

Como hemos dicho antes, los juegos son el ejemplo perfecto de acciones que requieren un esfuerzo pero aun así disfrutamos por voluntad propia. Por lo tanto la mejor técnica para resaltar la motivación intrínseca en la empresa es la  gamificación.

La gamificación consiste en añadir elementos de juegos en el día a día laboral para hacer que las acciones sean más atractivas. Es decir, para que cumplir esas acciones también sea motivador. Los diseñadores de videojuegos se han pasado décadas investigando trucos para hacer que las tareas de los juegos sean más atractivas y entretenidas. Y esas investigaciones se pueden aplicar a las tareas de la empresa para despertar la motivación intrínseca de los empleados.

Al insertar elementos de juego en las metodologías y las herramientas de los empleados, estos se enamoran del proceso y los resultados llegan solos.

Según la psicología positiva existen distintas palancas que despiertan la motivación en las personas. Palancas como la sensación de victoria, la sensación de progreso, los ejercicios creativos, los elementos sociales… Lo que la gamificación permite es potenciar esas palancas en el trabajo (porque muchas veces ya están ahí, solo es necesario hacerlas más evidentes) o crearlas si no existen. El resultado son unos empleados que acaban disfrutando de la experiencia de su día a día laboral. Y si los empleados trabajan agusto podemos beneficiarnos de todas las ventajas de la motivación intrínseca en la empresa.

Veamos algunos ejemplos.

Esta empresa transmitió la cultura de su empresa con un juego al más puro estilo Candy CrushEl resultado fue espectacular. En tan solo un mes se cumplió el 75% del objetivo formativo anual. El poder del juego motivó a los empleados a superar estas tareas en un tiempo récord.

Este otro ejemplo lo encontramos en el ecommerce La Tienda Home. Convirtieron su evaluación de competencias en un juego donde ganabas cromos al mejorar tus resultados en las evaluaciones gracias a una herramienta llamada Zeppelean. En palabras de la directora de RRHH, María Soria, «Gracias a Zeppelean, los empleados piensan en su desarrollo y mejora durante todo el año, no solo una vez al año.»

Esta otra organización multiplicó las ventas con un juego de piratas. Y American Express mejoró sus indicadores entre un 60% y un 80% al utilizar el poder del juego para fomentar hábitos positivos entre sus empleados.

Puedes ver más casos de éxito de gamificación aquí. Y nosotros hemos participado en todos estos proyectos. ¡Contáctanos si necesitas algo similar!

 


¿Y no puedo sustituir las recompensas extrínsecas por recompensas intrínsecas para pagar menos a mis empleados?

No, esto nunca va a funcionar. Es cierto que está demostrado que llegados a cierta cantidad de dinero, hay elementos que motivan más que un aumento de sueldo. También es cierto que existen mecanismos para potenciar las recompensas intrínsecas en la empresa. Pero eso no significa que podamos aprovecharnos del poder de la motivación intrínseca para bajar o eliminar los sueldos.

Ninguna técnica para potenciar la motivación intrínseca va a funcionar si los empleados no tienen la sensación de que están recibiendo un sueldo justo por su trabajo. Pero sí podemos utilizar estos elementos para atraer o retener el talento, si este talento está cobrando bien. Porque una vez sientes que estás cobrando un buen sueldo, puede que prefieras mantenerlo y trabajar a gusto, que cobrar más pero empeorar tus condiciones laborales.


¡Y hasta aquí la guía de los tipos de motivación en la empresa! Esperamos que te haya cargado las pilas para pasar a la acción, y que ahora ya sepas los siguientes pasos que debes tomar para potenciar la motivación intrínseca en la empresa. ¿Te ha parecido útil? ¡Compártela!

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¿Por qué no le echas un vistazo a estas 10 maneras de motivar a tus empleados sin recompensas económicas, o a la guía para gamificar tu empresa en 5 pasos? La gamificación ya ha demostrado ser una gran forma de motivar, ya sea en el aula, en la empresa, o en el marketing.

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