Algunos solo la habrán escuchado, otros incluso la habrán utilizado. La excusa de “Es que el profe me tiene manía” ha traspasado la puerta del patio del colegio hasta llegar a los pasillos de la empresa, esa empresa en la que “el jefe me tiene manía”. ¡Y ojo! Que muchas veces se utiliza de forma justificada. Es habitual ver como nuestros superiores premian a algunos empleados por determinados esfuerzos mientras a otros los ningunean por esfuerzos muy superiores, y también es habitual ver como las “broncas” de los jefes no son las mismas para todos.

Tampoco podemos echarle la culpa solo a los jefes. Algunas personas saben vender mejor sus logros o saben disimular más sus errores. Sea como sea, sentirnos menospreciados o ninguneados en la empresa no beneficia a nadie y solo genera conflictos innecesarios. Por esta razón proponemos la gamificación para ponerle solución.

¿Qué es la gamificación?

Un pequeño apunte para los novatos: la gamificación consiste en aplicar mecánicas de juego ámbitos no lúdicos (como por ejemplo, la empresa o la educación). Con la gamificación podemos trasladar a la empresa todo lo que hace que los juegos sean entretenidos y satisfactorios y con ello mejorar la experiencia de los trabajadores.
Los elementos de juego que utiliza la gamificación son muy variados (puntos, niveles, colecciones, avatares, rankings, barras de progreso, trofeos, premios…) pero el elemento que nos interesa en este tema es el siguiente: las reglas de juego.

¿es la gamificación una moda?

Las reglas permiten que un juego sea interesante… y justo.

Las reglas de un juego te indican qué se puede hacer y qué no se puede hacer. Las reglas del juego imponen limitaciones y estas limitaciones son las que hacen que el juego sea interesante (si jugando a Monopoly pudiéramos robar el dinero de los demás, el juego dejaría de ser divertido. Monopoly es interesante porque tienes que arruinar al resto de jugadores trazando una estrategia de compra-venta de inmuebles).

Pero la otra gran función de las reglas del juego es crear un protocolo de actuación y que el juego sea justo para todos. Cuando empezamos a jugar, todos tenemos las mismas posibilidades de ganar, y si estas posibilidades cambian será a causa de nuestras decisiones (o de la suerte si este juego incluye elementos de azar).

Estas son algunas reglas del Parchís:

  • Solo sacas ficha si obtienes un 5
  • Si obtienes un 6 vuelves a tirar el dado
  • Si entras una ficha en la casilla central, otra de tus fichas avanza 10 casillas.

Estas reglas son iguales para todos los jugadores. Nunca diremos “Pues fulanito avanza 30 casillas en lugar de 10 porque es el mejor amigo del dueño del tablero del Parchís” (algo que trasladado en la empresa sí podemos llegar a pensar). De hecho, cuando esto ocurre, consideramos que ese jugador está haciendo trampas, y en ese momento el juego deja de ser divertido porque deja de ser justo para el resto de jugadores.

Gamificación en la empresa: las mismas reglas para todos.

La gamificación, al igual que los juegos, también tiene reglas. Vamos a imaginarnos un supuesto “juego” para la empresa en la que cada acción conlleva una cantidad determinada de puntos en función del esfuerzo necesario para llevarla a cabo (algo que no recomendamos, pero que nos sirve para este ejemplo).

Si realizar un informe te otorga 100 puntos, solucionar un problema con un proveedor te otorga 300 puntos y conseguir un nuevo cliente te otorga 1000 puntos, al final del mes todos obtienen un reconocimiento justo dependiendo de los puntos obtenidos. Nadie se va a llevar méritos de más, ni nadie se va llevar méritos de menos. Y lo que es más importante: vas a ahorrarte los comentarios del estilo “Es que el jefe me tiene manía” o “es que este es el amiguito del jefe” porque las reglas son las mismas para todos los empleados y todos saben de dónde han llegado esos puntos.* Aquí añadiría algo relacionado con la dificultad de la tarea y el esfuerzo que requieren, para que se entienda que es igual de justa.

Así que si este tipo de problemas son habituales en tu organización, la gamificación es una buena solución para ti. ¿Quieres aplicar gamificación en tu empresa? Échale un vistazo a Zeppelean, o descarga la guía para gamificar tu empresa en 5 pasos.

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Jaime Grau

Fabricante de experiencias y cazador de innovaciones. Siempre jugando, siempre aprendiendo. Diseñador de juego y co-fundador de Prisma y Zeppelean.

Un comentario en “Con la gamificación ningún jefe te tiene manía

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