Quiero usar gamificación en la formación. ¿Qué tipo de herramienta me encaja más?

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Seguro que ya has oído habar mil veces de todas las ventajas de la gamificación en la formación. Pero quizá crees que no es para ti, o quizá no sabes cual es la mejor forma de añadirla a tus procesos actuales. ¡Pero para eso estamos aquí! Vamos a hacer un repaso de las distintas posibilidades para ver qué opción te encaja más si quieres añadir gamificación en la formación, incluyendo algunas herramientas para que las tengas de referencia. ¡Allá vamos!

Opción 1: Quiero digitalizar toda la formación y que después jueguen con herramientas digitales. LMS con gamificación

Este es uno de los escenarios más comunes: la digitalización al completo. El ritmo contemporáneo del siglo XXI nos invita a automatizar y hacer replicable todo lo posible, incluida la formación. También nos facilita que esta formación esté en un formato líquido y digital para ser consumida dónde y cuando queramos. Para muchos, reservar 3 horas el día y la hora que nos manden no es una opción, pero sí lo es recibir la formación en pequeñas dosis que estructuramos como nosotros queramos. Al igual que Netflix ha provocado que el modelo tradicional de ver mi serie favorita forzadamente un martes a las 10:30 quede totalmente caduco, el empleado también espera encontrar esta libertad en otros aspectos de su vida, como la formación.

La mejor opción para estos casos es encontrar una herramienta LMS con gamificación. LMS son las siglas de Learning Management System (Sistema para la administración del aprendizaje). Básicamente son herramientas donde un administrador carga cursos digitales en la plataforma con texto, imágenes, vídeo, etc, y otros empleados completan esos cursos desde una plataforma digital.

Estas soluciones han existido desde hace unos años, pero con el tiempo han ido sofisticándose. Una de estas sofisticaciones ha sido el añadir gamificación a la formación de forma automática. Pero el problema de esta gamificación es que siempre ha utilizado mecánicas repetitivas y vistas mil veces. Hablo de las preguntas tipo trivial, los puntos, las medallas y los rankings. Muchas herramientas de formación y gamificación están ancladas en estas mecánicas desde hace años y a la hora de seleccionar una herramienta deberíamos fijarnos si ofrece algún añadido más. Estos juegos sencillos suelen funcionar pero no por mucho tiempo, ya que las mecánicas terminan por aburrir. 

Vamos a poner una herramienta que sí ofrece una mecánica interesante y novedosa. Se trata de Learning Park. Learning Park es una herramienta de gamificación y formación en la que cada empleado o cada equipo de empleados es responsable de una ciudad virtual. Esta ciudad crece cuando los empleados superan cursos y obtienen buenas notas en estos. De hecho, cuanto mayor sea su nota mejor será su ciudad, motivándolos a repetir los cursos y los exámenes para alcanzar la excelencia. 

gamificacion y formacion

Tras la formación en Learning Park, los empleados pueden competir unos contra otros en divertidos minijuegos. Aunque tenemos el ya tradicional trivial con preguntas y respuestas sobre el curso, también encontramos más minijuegos diferentes. Uno de ellos, la aventura, donde los empleados tienen que tomar decisiones en unos escenarios concretos hasta resolver la situación. O por ejemplo el código secreto, donde tu talento tendrá que adivinar la combinación secreta correcta antes de que termine el tiempo.

Además esta herramienta de formación y gamificación ofrece una funcionalidades muy interesantes que no solemos ver en otras herramientas LSM gamificadas. Una de ellas son las misiones. Las misiones son tareas concretas que se llevan a cabo fuera de la herramienta y sirven para crear hábitos positivos. Seguro que esta historia os suena: el formador establece unas nuevas pautas a seguir, más eficientes y correctas, pero tras la formación todos vuelven a los viejos hábitos. ¡Y es que quitarse los vicios es muy complicado! Aquí es donde entran en juego las misiones. Las misiones son tareas que se repiten de forma automática y que ofrecen una recompensa virtual para motivar a los empleados a cumplirlas. Al cabo de unas semanas repitiendo las mismas misiones una y otra vez habremos convertido esa misión en un hábito positivo. Las misiones ayudan a convertir la formación en transformación.

Otra funcionalidad muy interesante son los exámenes de repaso. El equipo administrador puede programar evaluaciones de cursos anteriores para comprobar si los empleados siguen teniendo los conocimientos básicos para ejercer correctamente su trabajo. En el caso de que algunos empleados no superen esta evaluación, se les activa un plan de mejora donde repasan los conceptos ¡jugando! Esta es una forma divertida y amable de asegurarnos de que los empleados siempre mantengan frescos sus conocimientos. Y es que la formación no debería ser algo puntual de un día, sino que el aprendizaje continuo debería estar dentro del ADN de los empleados y de los valores de la organización. 


Opción 2: Quiero seguir haciendo formación como hasta ahora (ya sea presencial o digital), pero añadir gamificación tras la formación. Herramientas digitales pero sin LMS

gamificación en la formación presencial

Las formaciones digitales nos han traído muchísimas ventajas. Pero que nadie diga que las formaciones presenciales han muerto, ni mucho menos. Existen formaciones presenciales muchíismo más dinámicas y multmedia que las formaciones digitales.

Puede que no quieras cambiar tus clases presenciales porque son fantásticas (o porque al menos cumplen sus objetivos), o puede que ya tengas un LSM sin gamificación que te funcione, y únicamente quieres aplicar gamificación después de la formación. También puede darse el caso de que seas un formador freelance o tu empresa se dedique a hacer formaciones en otras empresas, y no quieres renunciar a tus clases presenciales pero sí quieres añadirle un toque de juegos para que los alumnos repasen el contenido de forma divertida tras el curso. También existen soluciones para todos estos casos. Vamos a repasar dos opciones. 

Walnut

gamificacion formación minijuegos

Walnut es una herramienta que ofrece cinco minijuegos distintos. Todos los minijuegos están enfocados en repasar conceptos formativos. Un administrador carga el contenido de los minijuegos y establece un periodo de competición. A partir de ese momento los empleados juegan de forma individual o por equipo, acumulando victorias, mientras repasan los contenidos formativos. Esto ayuda a mejorar la retención del conocimiento mientras los empleados disfrutan, juegan y crean sentimiento de equipo.

De forma opcional, si el equipo administrador lo desea, pueden dar premios y recompensas a los mejores empleados o a los mejores equipos. Además la herramienta es personalizable y se puede añadir los logotipos, los colores, o lo elementos representativos de cada marca. Por lo tanto es perfecto tanto para empresas, como para formadores externos que quieren aportar su imagen a la herramienta.

Soluciones Adhoc

Otra opción es que una empresa especializada en gamificación os desarrolle una herramienta a medida. Las ventajas que ofrece esta alternativa es aseguraros de que la herramienta cumple con todas las funcionalidades que se necesite. Además se pueden realizar proyectos únicos y muy creativos.

Este es un ejemplo que hicimos desde Prisma. No podemos revelar el nombre del cliente, pero sí diremos que se trata de una importante empresa de retail. En este caso, para practicar los conocimientos de cultura de empresa, se realizó un juego al estilo Candy Crush.

Los empleados superaban mundos y niveles. Cada nivel era un minijuego distinto donde poner en práctica sus conocimientos. Cuando superaba un nivel se desbloqueaba el siguiente (cada vez más difícil), hasta finalizar los 5 mundos con sus 5 jefes finales.

Una vez terminados los mundos de forma individual, los jugadores pudieron jugar entre ellos de forma competitiva. Los resultados fueron un éxito. En un solo mes se alcanzó el 75% de los objetivos anuales de formación. Se lanzaron más de 15.000 duelos e incluso había empleados jugando a las 4 de la mañana por su propia voluntad. 

Estas soluciones a medida suelen ser más caras que los productos ya terminados, pero se ajustan perfectamente a las necesidades del cliente. Si quieres optar por esta solución, échale un vistazo a la web de Prisma o a sus casos de éxito en gamificación para la empresa. 


Opción 3: Quiero añadir gamificación durante la formación presencial. Juegos de mesa, Lego Serious Games, Kahoot o Roleplays

La gamificación no queda únicamente reservada para después de la formación. Existen formas de aplicar elementos de juego durante las clases presenciales. 

Una de las últimas tendencias en formación están siendo los juegos de mesa orientados a la formación. Un ejemplo es Prevencard, un juego de cartas para la prevención de riesgos laborales.

kahoot gamificación en la formación

Otro ejemplo clásico en la gamificación durante la formación presencial es Kahoot. Kahoot es una herramienta que permite simular un concurso de televisión de preguntas y respuestas desde los dispositivos móviles de los usuarios. En una pantalla o proyector se proyectan las preguntas y las soluciones, y los alumnos responden desde sus teléfonos (o desde sus ordenadores). Responder correctamente otorga puntos, y los asistentes quedan representados en un ranking. 

Otra opción que está viviendo un auge es el uso de Legos. ¿Recordáis esos juguetes de construcción? Existe una variante de negocio llamada Lego Serious Play que se utiliza precisamente para usos empresariales, como evaluaciones de competencias o formaciones. Tienen incluso su propia certificación. 


Opción 4: Quiero que todo sea un videojuego como tal. Los serious games

serious games gamificación en la formación

Mucha gente no entiende la diferencia entre gamificación y serious games. Tanto los “juegos serios” como las experiencias gamificadas usan la misma base: utilizar elementos de juego para motivar al equipo y crear experiencias atractivas y estimulantes. Lo que los diferencia es la “cantidad de videojuego” que hay detrás de ellos. La gamificación es un juego parcial y un serious game es un juego completo. Es decir, la gamificación consiste en añadir trozos de videojuegos en una experiencia real. Mientras que un serious game es un juego como los que estamos acostumbrados a ver en consolas y ordenadores,, pero en lugar de ser un mero pasatiempo entretenido, su intención es enseñar a una persona en un conocimiento útil para el día a día, o útil en su carrera profesional. Es como si fuera un juego tan, tan realista, que lo que aprendemos en el juego podemos usarlo en el mundo real. 

¿El principal problema? El precio. Desarrollar un juego es muy caro. ¿El segundo problema? Que es poco replicable. Puede ser una opción entretenida e interesante para un onboarding para los nuevos empleados. Pero no para otro tipo de formaciones que vayamos a realizar de forma recurrente. Una vez nos hayamos pasado el juego una vez, hacerlo dos o tres veces nos resultará menos estimulante que nuestra primera victoria. Y como ya hemos dicho se trata de una solución cara. Crear un nuevo juego cada vez que pretendamos impartir nuevas formaciones no está al alcance de todos los bolsillos. 

Este problema no ocurre con la gamificación. Al tratarse de una capa que se añade a una formación concreta, la gamificación es una solución más económica y replicable. Si queréis saber más sobre la diferencia entre gamificación y serius games podéis leer esta completa guía. 


¿Os hemos ayudado a tener las cosas más claras? Como habéis visto, utilizar la gamificación en la formación tiene muchas vías, y cada una será más apta a tus necesidades. Lo importante es saber que tienes las puertas abiertas para aplicar esta fantástica metodología sea cual sea tu situación. 

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