La gamificación es una metodología que se ha extendido como la pólvora. Se ha extendido tan rápidamente que algunos empiezan a experimentar por su propia cuenta sin contar con la formación apropiada o con profesionales. Esto no está del todo mal porque con pequeños experimentos uno puede aprender y sacar conclusiones interesantes, pero también tienes que tener mucho cuidado con esos experimentos para que no tengan resultados catastróficos. Uno de esos errores es utilizar incorrectamente un sistema PBL. ¿Qué es un PBL? Sigue leyendo si quieres saber más acerca de los PBL en la gamificación.

¿Qué es un PBL?

Un PBL son las siglas en inglés de Points, Badges and Leaderboards, lo que en nuestro idioma significa Puntos, Medallas y Rankings. Dentro de la gamificación se conoce como un PBL un sistema gamificado que únicamente aplica puntos, medallas y rankings, y en eso consiste el juego.

Los sistemas PBL son sistemas muy, muy simples que suelen funcionar de la siguiente manera:

  1. Por hacer una acción me dan puntos (generalmente es una acción poco atractiva, y cuanto menos atractiva, más puntos te otorgan).
  2. Si hago una acción varias veces me dan medallas.
  3. Los puntos me sirven para clasificarme en un ranking en el que compito con otros jugadores.

Que nadie me malinterprete. Los PBL no tienen porqué ser malos o negativos, pero su uso puede ser catastrófico cuando se utilizan en situaciones poco adecuadas. Los PBL únicamente funcionan cuando la gamificación se aplica en un periodo corto de tiempo, es decir, unas horas, o como mucho dos o tres días (podrían funcionar por ejemplo para un pequeño experimento en clase, una conferencia, un evento…).

Qué es un PBL en #gamificación y por qué deberías evitarlo. Clic para tuitear

¿Por qué no funcionan los PBL a largo plazo?

Los PBL no funcionan a largo plazo porque acaban aburriendo. Se tratan de juegos tan simples (que no sencillo, los juegos sencillos gustan, los juegos simples acaban aburriendo) que no puedes esperar que los jugadores se mantengan entusiasmados al tercer o cuarto día haciendo lo mismo una y otra vez. Al principio se dejarán llevar por los puntos, las medallas… pero si quieres mantener la emoción en un juego debes insertar más elementos. De hecho, cuanto más quieres que dure un juego más elementos y reglas deberás ir introduciendo paulatinamente.

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Además la gamificación es muchísimo más que un PBL. La toma de decisiones, los obstáculos innecesarios, el azar, las estrategias posibles, la narrativa, diferentes tipos de feedback… existen muchos más elementos en la gamificación que pueden hacer un juego mucho más interesante.

Muchos sistemas gamificados fracasan porque están basados únicamente en un PBL. Y esto realmente acaba perjudicando a la gamificación en sí, ya que los usuarios pierden la confianza en un sistema que podría cambiar el mundo. La gamificación recibe muchas críticas afirmando que solo se trata de una moda, o que en realidad no es tan efectiva, y este tipo de práctica alimenta estas críticas y “le dan la razón”. La gamificación no es una moda. La gamificación sí funciona. El problema es que lo que muchos entienden por gamificación es erróneo. Aunque un PBL sería gamificación, no toda la gamificación son sistemas PBL.

La gamificación sí funciona. El problema es que lo que muchos entienden por gamificación es erróneo. Clic para tuitear

La conclusión es clara: si queréis realizar un juego que dure más de dos días, huid de los PBL, ya que la probabilidad de fracaso es bastante alta y nadie quiere eso.

¿Quieres contarnos tu experiencia con los sistemas PBL? Déjanos un comentario, estaremos encantados de escucharte.

Jaime Grau

Fabricante de experiencias y cazador de innovaciones. Siempre jugando, siempre aprendiendo. Diseñador de juego y co-fundador de Prisma.

2 comentarios en “Qué es un PBL en gamificación y por qué deberías evitarlo

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