La cuenta de resultados es lo que más le importa a cualquier empresa a final de mes, independientemente de su tamaño, sector o competencia. ¿Entra más dinero del que sale? Bien. ¿Sale más dinero del que entra? Entonces, tenemos un problema. Muchas veces, podemos mejorar resultados de la empresa al optimizar los procesos internos de la empresa, pero ¿y si la solución pasa por los empleados? ¿Podemos cambiar resultados sin cambiar la actitud de las personas? Vamos a verlo.

Supongamos, por ejemplo, que tenemos un bar. Probablemente busquemos personal que esté capacitado para servir mesas, tomar nota de las comandas, cocinar los platos que tengamos en la carta y a esperar a que el negocio prospere. Podríamos invertir millones en publicidad para atraer clientes, pero… ¿Creéis que triunfaría si los camareros no fueran agradables con los clientes o no supieran aceptar una crítica? Actualmente, ya no es suficiente que tus empleados tengan los conocimientos técnicos sino cuentan con las soft skills que les permitan comunicarse y colaborar entre ellos de forma efectiva.

Ya no es suficiente con tener los conocimientos técnicos, las soft skills son igual de importantes. Clic para tuitear

Esto parece obvio, no obstante, muchas empresas invierten mucho dinero (y tiempo) en revisar sus procesos internos pero no quieren gastarse un duro en trabajar las competencias de sus trabajadores. Imaginemos un equipo de ventas que tiene que conseguir un número de clientes a final de mes, pero son desorganizados, no quieren colaborar entre ellos y  no empatizan con los clientes. ¿Llegarán a conseguir su objetivo? Probablemente, no.

En definitiva, por mucho que queramos mejorar resultados y le marquemos a nuestros empleados objetivos más altos, nada va a cambiar si, primero, no están motivados a hacerlo y, segundo, no les ayudamos a romper con los malos hábitos.

Aunque queramos mejorar resultados, todo seguirá igual si los empleados no cambian de actitud. Clic para tuitear

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Por suerte para todos, las soft skills puede aprenderse e incluso mejorarse, pero debemos acabar de una vez con el modelo tradicional que propone un solo itinerario formativo idéntico para todos los trabajadores. Cada persona es distinta y tendrá unas necesidades diferentes, por eso es tan importante tener una herramienta como Zeppelean que nos permita evaluar y hacer un seguimiento de los planes de formación y mejora de nuestros empleados.

Seamos coherentes y si queremos aplicar la mejora continua en nuestro negocio, incluyamos también a nuestros trabajadores, de lo contrario solo serán un concepto vacío que queda muy bien en la web de la empresa.

El proceso de mejora continua también pasa por nuestros trabajadores. Clic para tuitear

Imagen vía Freepik

María Tatay

Traductora de profesión y comunicadora por vocación. Aporto un poco de la magia de los videojuegos a la vida real a través de @BePrisma_.

Un comentario en “¿Podemos mejorar resultados sin cambiar la actitud de las personas?

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