El Doctor en Químicas por la Universitat Jaume I (Castellón) y actual director de QPT S.L, Paco Corma Canós ha desarrollado su trayectoria profesional en el sector de la innovación, de hecho, él es el creador del Canvas de la Innovación y cuenta con más de 300 empresas asesoradas.

Con un currículum educativo impresionante a sus espaldas, Paco Corma posee un MBA por CESEM, un Máster en Innovación Tecnológica por INEDE, es licenciatario Modelo EFQM de Excelencia y diplomado Kaizen por la Cambridge Corporation. Además, ha sido galardonado con el premio al Equipo Evaluador Mejor Valorado en el Premio Iberoamericano de Calidad 2010 y el premio de Investigación en Calidad, Excelencia e Innovación 2007, otorgado por la Generalitat Valenciana.

Entrevista a Paco Corma:

A veces, cuando las empresas piensan en innovación, se imaginan a una gran multinacional invirtiendo miles de euros en un proyecto de innovación. ¿Tener un gran tamaño y un gran presupuesto es condición sine qua non para innovar o las pymes también pueden hacerlo?

Es una condición conveniente, sin ninguna duda, pero ni necesaria ni suficiente. La bibliografía es abundante en ambos aspectos, es decir en el que el mayor tamaño es una ventaja incuestionable así como la inversa en que el menor tamaño lo es en el sentido de agilidad. En cualquier caso, no debemos confundir recursos con fines o con operativa. Los recursos son mayores cuando el tamaño es mayor y las probabilidades de éxito aumentan, pero si no existe la agilidad y conocimientos concretos, dicha ventaja desaparecerá.

Así pues, cualquier organización, incluso la más pequeña, puede generar innovaciones y especialmente las asociadas al modelo de negocio, ya que requieren mínima inversión.

Muchas veces, las empresas no se arriesgan a invertir en innovación simplemente porque no le ven el retorno y lo perciben más como un gasto que como una inversión. ¿Cómo podemos convencer a las empresas de que inviertan en innovación, aunque existan ciertos riesgos?

Es necesario empezar por el principio: saber qué es la innovación, para qué sirve, qué tipos de innovación hay y cómo puede ayudar a conseguir la estrategia. También es necesario conocer su situación de partida, su saber hacer, sus recursos disponibles y, finalmente, apostar.

Se puede empezar de forma tranquila aportando innovaciones al proceso y que mejoren sustancialmente alguno de ellos ahorrando costes, disminuyendo tiempos de operación o simplemente eliminando despilfarros. Se puede apoyar en transferencia de tecnología vía proveedores o viendo qué hacen otros sectores e importando buenas ideas.

En definitiva, hay formas para empezar con relativamente poco riesgo y, con el tiempo, ir creciendo. Pero hay un paso ineludible: que la Dirección lo tenga claro, tome la decisión y decida la persona y equipo para ello.

Muchas empresas invierten mucho dinero (¡y tiempo!) para implantar un proyecto de innovación y, sin embargo, o fracasa al poco de ser lanzado o no acaba de dar los frutos esperados. ¿Cuál es el motivo principal por el que fracasan los proyectos de innovación?

No es fácil responder a esta pregunta, ya que cada caso puede ser diferente, pero cuando se dispone de suficiente base de datos de procesos de implantación de proyectos de innovación siempre aparecen estos cinco (ordenados) motivos de fracaso:

  • Falta de apoyo de la Dirección
  • Resistencia al cambio en la organización (muy relacionado con el anterior).
  • No tener claros los objetivos.
  • No haber definido recursos (entre los cuales está el responsable de gestionar el proyecto).
  • No disponer de metodología. Este último solo es posible si previamente se han dado los anteriores.

Los casos más lamentables son los que buscan apoyo externo y fallan directamente los tres primeros y, además, no se quieren resolver. En esos casos es mejor, como externo, abandonar.

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¿Cuáles crees que son los 5 errores más comunes que cometen las empresas a la hora de implantar un proyecto de innovación?

Enlazando esta pregunta con la anterior, me atrevo a señalar los siguientes errores operativos:

  • No haber definido claramente el objetivo.
  • No haber definido el equipo y tareas de cada uno (incluye el liderazgo y la gestión)
  • No haber hecho un buen análisis previo del estado del arte.
  • No haber planificado con antelación (incluye asignación de recursos).
  • No haber registrado, ordenado, archivado y gestionado la documentación derivada.

Como puede observarse, son errores relativamente fáciles de subsanar con una buena aplicación de Gestión de Proyectos (por ejemplo PMI).

Algunas empresas deciden formar su propio departamento de innovación, otras, en cambio, prefieren delegar esta tarea en especialistas externos a la empresas. ¿Qué ventajas e inconvenientes tienen cada una de las modalidades?

Las organizaciones innovadoras equilibran ambos aspectos. Mi opinión, basada en la experiencia, es que la organización debe tener, como mínimo, buenas personas interlocutoras del posible conocimiento que venga del exterior. Sin ello será prácticamente imposible mantener un sistema innovador basado exclusivamente en aporte externo.

Pero también es necesario contar con expertos externos que aporten visión más amplia, posibilidad de interconexión con otros agentes en forma de Open Innovation, nuevo conocimiento más allá de lo propio (fuera de la caja).

Desde siempre se ha relacionado la innovación con el campo de la ciencia, pero ¿qué pasa con los perfiles de humanidades? ¿Hay un perfil profesional con una mayor tendencia a la innovación?

En principio no tendría por qué ser así, ya que en innovación hay que pensar en lo nuevo, lo diferente, aquello fruto de ideas originales previas que se desarrolla y llega con éxito hasta el usuario final. Ello está presente en todas las disciplinas y a nadie se le escapa la innovación real de autores literarios, pintores, filósofos, arquitectos, o arqueólogos que vieron la realidad de otra forma, lo que sucede es que la innovación tecnológica es la más espectacular y, además, la que sistemáticamente aparece en los medios de comunicación.

Pero en sentido estricto la innovación solamente existe si las personas son el centro, tanto como receptores del resultado final como de ser sus creadores o generadores y, con ello, cualquier disciplina puede estar asociada a la innovación.

Muchas veces, se implantan nuevos sistemas de gestión sin habérselo comunicado a los trabajadores. ¿Cómo influye el personal de las empresas en el éxito o el fracaso de los proyectos de innovación? 

Una premisa en innovación es que debe estar enfocada a la estrategia de la organización. Si las personas no conocen la estrategia no saben para qué están trabajando y ello, además de desmotivador, es un impedimento cuando se afrontan cosas nuevas o diferentes (innovación).

Puede haber éxito, sí, pero será poco duradero, además, pueden aparecer dificultades asociadas a la estabilidad que supone la situación actual y no querer afrontar retos nuevos.

Y ahora, la otra cara de la moneda. ¿Qué le dirías a aquellos trabajadores que no quieren reciclarse o cambiar algún proceso porque se consideran “muy mayores” para innovar o seguir aprendiendo?

Pues es un tema muy relacionado con el anterior. La edad, la especialización, saber hacer o habilidades son una situación concreta y estable en un momento determinado pero la organización y su entorno avanza y no hay alternativa: es moverse o ser movido.

Siempre aconsejo tomar la iniciativa, formarse constantemente o como mínimo estar abierto a las nuevas tendencias, conocimientos y habilidades. Ello, además, redunda en una mayor satisfacción con el trabajo realizado. Por suerte tenemos innumerables ejemplos en todas las organizaciones de personas que lo hacen y que pueden servir de ejemplo, de buenas prácticas donde aprender.

Si hablamos de #innovación en la #empresa, no hay alternativa: es moverse o ser movido. Clic para tuitear

Siempre hablamos de que Recursos Humanos es un departamento transversal que tiene que alinear su estrategia con los diferentes departamentos de la empresa. ¿Qué pasa con el departamento de innovación? ¿Debe enfocarse en un aspecto en concreto o también debe alinear su estrategia con otros departamentos de la empresa?

Yo prefiero verlo al revés, son los diferentes departamentos de la organización los que tienen que alinearse con diferentes aspectos y hacerlo de forma transversal. Una posibilidad es la ya mencionada de la estrategia y el enfoque o alineamiento de toda la organización, actividades, departamentos a ella y en el modo que nos enseña el Mapa Estratégico de Kaplan y Norton.

En el caso de la innovación no puede ser una excepción y soy partidario de un enfoque hacia la estrategia, innovación enfocada. El de innovación, inmerso en este enfoque, debería ser transversal a todos los departamentos y para ello la figura del Comité de Innovación es crucial. Basta recordar los distintos tipos de innovación que menciona el Manual de Oslo y que van desde producto y proceso a marketing, organización o modelo de negocio.

Y por último, ¿qué es para ti innovar?

Pues fácil o difícil responder. Fácil porque está definido en el propio Manual de Oslo y difícil porque hay que bajar al lenguaje del interlocutor inmediato.

Yo trato de unir estas definiciones que siguen y muchas otras que se pueden encontrar en la bibliografía:

“Todo cambio de la función de producción que no es susceptible de ser descompuesto en grados infinitesimales” (J. Schumpeter). Muy centrada, como es lógico, en los años de vida del autor, en la función de producción.

Análisis sistemático de los cambios para transformarlos en oportunidades de negocio” (P. Drucker). Se centra más en las fuentes de innovación que el propio proceso.

Consecución de productos y procesos implementados, tecnológicamente nuevos, así como mejoras tecnológicas significativas en productos y procesos” (Manual de Oslo). Especialmente centrado en la innovación tecnológica.

 “Conseguir un fin mejor a través del uso del conocimiento”, o su equivalente “Proceso que se traduce en transformar conocimiento en algún tipo de valor reconocido, trátese de un valor económico, afectivo, de autoestima …” (J. Nieto). Mucho más amplia y asocia conocimiento con resultado con valor para el que lo recibe.

Para mí, innovación se trata un proceso (por lo tanto actividad) que transforma ideas nuevas, diferentes o sustancialmente mejoradas en algo útil para los destinatarios y que éstos lo admiten.

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María Tatay

Traductora de profesión y comunicadora por vocación. Aporto un poco de la magia de los videojuegos a la vida real a través de @BePrisma_.

2 comentarios en “Entrevista a Paco Corma Canós. Innovación en la empresa

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