¿En qué consiste el humanismo digital? Entrevista a Joan Clotet

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Dentro del caos que puede llegar a ser un proceso de digitalización, Joan Clotet ayuda a individuos, directivos de Personas y organizaciones a tomar conciencia y mejores decisiones, a conocerse mejor, crecer y ayudar a crecer  otros dejando huella humana y positiva en esta era digital. En su trayectoria profesional destacan empresas como Arthur Andersen, Grupo Zeta y Ferrovial, es co-autor del libro «¿Quién Quiere a Pepe?» y colabora como facilitador en foros empresariales y académicos. Su actual proyecto (del que podéis conocer más en su web) se inspira también en el humanismo digital que abandera desde 2015. Precisamente alrededor de este concepto gira esta entrevista a Joan Clotet.

¿En qué consiste el humanismo digital?

Mi respuesta más personal conecta con lo que siento y ejerzo desde que descubrí profesionalmente la tecnología digital en 1986: vocación por ayudar a personas y organizaciones y convicción por el potencial de la tecnología para contribuir al cambio positivo.

Una respuesta más amplia y formal conecta con el humanismo renacentista, que en el siglo XV puso foco en recuperar el legado cultural y la filosofía clásica poniendo al ser humano en el centro y en valor tras un largo período teocéntrico.

Hoy la tecnología y la inteligencia artificial emulan competencias que ayer eran exclusivamente humanas. El futuro del trabajo se está viendo afectado y con ello nuestra identidad y sentido de contribución o aportación de valor.

El humanismo digital significa considerar el impacto en las personas desde el minuto cero de toda iniciativa e implica liderar desde ahí para generar valor y resultados a través y para ellas supone utilizar la tecnología como palanca de cambio y generador de oportunidad para el mayor número de personas posible. Hablo sobre ello en mi web: https://joanclotet.com/humanismo-digital/


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Vamos a ponérselo fácil a los lectores. Si ahora mismo te preguntaran “quiero aplicar la filosofía del humanismo digital en mi organización, ¿qué tres acciones clave debería llevar a cabo?” qué responderías?

Pues por ejemplo y considerando que las personas son el centro, saber cómo están en este momento. Conocer cómo la tecnología les ayuda o dificulta en su trabajo, si la ven como amenaza u oportunidad o explorar si consideran que viven una cultura y liderazgo humanista en su organización. Sin saber de verdad de donde partimos es difícil progresar.

Después evaluar y promover tecnología que ayude a las personas a hacer mejor su trabajo, a aprender, a colaborar y a visibilizar y liberar el talento más allá de funciones y jerarquías actuales.

Otra acción, quizá la más importante, sería promover a los líderes que predican con el ejemplo. Un líder técnicamente competente y humanamente inspirador genera más compromiso, inspiración y resultados.


Muchas empresas nos buscan para aplicar gamificación o tecnologías seductoras para el empleado, pero en ocasiones no se lo toman en serio, como si estuvieran más preocupadas por transmitir una imagen de que se preocupan por el empleado sin ser cierto. ¿Sirve de algo aparentar que pones a tu trabajador en el centro si no es cierto?

Arriesgas la credibilidad. Creo que debemos tratar a las personas como lo que son, adultos con criterio, que entienden prioridades o limitaciones de recursos pero que también perciben la distancia entre palabras, gestos y compromiso real. Ser honestos y transparentes en el para qué de cada iniciativa ayuda a poner en valor los esfuerzos y aprender entre todos.
Hay que considerar también que no todos los líderes han llegado donde están por ser excelentes en una gestión más orientada a las personas. Es algo en lo que todos tenemos todavía que aprender.

En cualquier caso, en este tipo de iniciativas es mejor poco, honesto e intencional que lanzar iniciativas incoherentes o discontinuadas en el tiempo.


Las organizaciones cada vez se van transformando en algoritmos, en modelos matemáticos preocupados por los datos. Pero a su vez, ahora más que nunca se quiere dar valor a la importancia de las personas en las organizaciones. ¿Crees que las empresas encuentran dificultades encontrando un buen equilibrio entre esa “frialdad” matemática y esa “calidez” humana dentro de las organizaciones?

La mayoría de líderes están aprendiendo ahora qué supone ser más “data driven”, es decir cómo los datos conforman una nueva capa de la realidad que nos ayuda a entender, anticipar y tomar mejores decisiones. Al mismo tiempo muchos de ellos o ellas vienen de una inercia muy enfocada al seguimiento y reconocimiento del resultado, perdiendo a veces la perspectiva que esos resultados llegan siempre a través de las personas. Yo creo que esa frialdad matemática que mencionas quedará progresivamente en manos de los algoritmos y que por tanto los humanos debemos brillar ejerciendo precisamente de eso.

Los líderes de más éxito que conozco equilibran bien distintas capacidades cognitivas, racionales, relacionales y emocionales.


Nos dirigimos hacia una automatización y una robotización imparable. ¿Cuáles crees que serán los próximos retos del humanismo digital en un mundo donde puede que sobren trabajadores?

Pues aunque suene paradójico, utilizar más la tecnología para conseguir el beneficio del mayor número de personas. Incorporar los aspectos éticos que deben crecer paralelos al avance digital. Promover que todas las personas tengan acceso a internet, a la educación y estimular en ellas la necesidad de formarse constantemente.

Las empresas más humanistas que ven que una parte significativa de sus tareas son automatizables acompañan a sus personas a conocerse mejor, a actualizarse y a aportar más valor en un futuro cada vez más digital. Nada ocurre de la noche a la mañana y creo que administraciones, empresas y trabajadores tenemos parte de responsabilidad y acción para adaptarnos a lo que ha de llegar.

Hoy no es el enfoque mayoritario, eso también provoca que las personas, ya sean candidatos,  clientes o proveedores, no quieran trabajar con organizaciones eficaces pero sin valores ni alma, si pueden elegir.


En este contexto de cambio acelerado y adaptación a la incertidumbre, qué parte del proceso crees que corresponde a cada uno de nosotros ?

Pues en mi opinión una parte importante. Es responsabilidad de cada uno conocernos cada vez mejor, saber en qué somos buenos e invertir en ello. Si nos atrevernos a hacer cosas nuevas, a cambiar y nos enfocamos en aportar más valor a quien lo necesite, obtenemos a cambio ingresos, estabilidad,  plenitud o lo que cada uno busque en su trabajo. Las personas que tenemos el privilegio de tener acceso a educación, recursos y oportunidades, podemos evolucionar desde una visión más conectada con nuestro propósito y propuesta de valor que a la próxima vacante o aquello fuera de nuestro control.

Recomiendo dedicar tiempo a conocernos mejor y poner en valor nuestras fortalezas. Una parte importante de las oportunidades de futuro vendrán más de nuestra mirada, actitud y acción diaria que de factores y decisiones externas a nosotros.


En España tenemos dos grandes casos de éxito empresarial, Mercadona e Inditex, y muchos empresarios se fijan en sus modelos como principal referencia para gestionar sus empresas. Aunque desconozco cómo es su política de recursos humanos real, se han ganado la imagen de ser fríos y controladores, de usar técnicas de la vieja escuela. ¿Tener en un altar a estos dos casos de éxito está impidiendo a muchos empresarios dar el paso a una gestión del talento más emocional?

Las empresas de éxito lo suelen ser también porque gestionan bien su talento. No conozco desde dentro a las empresas que mencionas pero apostaría que por su tamaño y complejidad tienen buenos equipos de talento y evolucionan en su gestión.

En cualquier caso creo que todo empresario o líder de equipo tiene muchos ejemplos de empresas de referencia en el mundo que apuestan cada vez más por el factor humano y cuidan a sus personas de forma más personalizada para ayudarlas a conseguir grandes resultados.
Para que el liderazgo evolucione también hacia modelos cada más humanistas conviene recordar que si cuidas a tus personas y ellas te cuidan a ti.


Y para finalizar, nuestra pregunta imprescindible ¿Qué es para ti innovar?

Conectar ideas (viejas y nuevas) para crear algo nuevo, hacer algo radicalmente mejor o incluso dejar de hacer algo que ya no tiene sentido y consume recursos y energía en detrimento de lo nuevo.

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