No es la primera vez que en Prisma hablamos de los precios ocultos de la organización. Ya hablamos del precio oculto de alta rotación, del precio de la mala comunicación y hoy es el turno de hablar del precio de la desmotivación laboral. ¿Cuánto dinero está perdiendo tu empresa por tener una plantilla desmotivada?
Según Gallup, el valor que aporta un empleado desmotivado a la empresa es el 60% de su sueldo. Es decir, estás pagando más a ese empleado de lo que realmente aporta a la empresa. Por el contrario, el valor que aporta un empleado motivado y comprometido con la empresa es el 120% de su sueldo. Estamos hablando del doble del valor. Dicho en otras palabras: una plantilla de trabajadores rendiría dos veces más si pasara de estar completamente desmotivada a estar completamente motivada.

Si tus empleados están desmotivados, tu empresa está perdiendo mucho, mucho dinero Clic para tuitear

Para visualizar mejor este precio oculto de la desmotivación laboral vamos a recrear el siguiente escenario: dos empresas iguales con una plantilla de 100 trabajadores que cobran el sueldo medio español: 26.000€ al año.

La primera empresa, la organización con la plantilla desmotivada, a pesar de estar pagando anualmente a sus empleados 2.600.000€, estos están produciendo en la empresa un valor de 1.560.000€. Ese es el precio de la desmotivación en ese caso: Más de un millón de euros.

La segunda empresa, la organización con la plantilla motivada, está pagando anualmente exactamente lo mismo a sus empleados: 2.600.000€, pero en este caso el valor que estos están produciendo es de 3.120.000€

A pesar de ser dos empresas iguales con unos trabajadores que cobran el mismo salario, en el segundo caso los empleados producen el doble de valor que en la primera empresa.

¿Si pudieras obtener un impacto positivo de 1.560.000€ invirtiendo en la motivación de tus empleados no lo harías? De hecho esto no es ningún secreto. Las empresas que se encuentran en el TOP 100 de mejores empresas para trabajar según la revista Fortune crecen en bolsa a un ritmo del 14% anual, mientras que el resto crecen a un ritmo del 6% anual. Esas empresas son las que han descubierto que la clave para su crecimiento es tener una plantilla feliz y motivada. Ya es conocido el caso de los trabajadores de Google que pueden destinar un 20% de sus horas a las actividades que prefieran. ¿Qué le sale más a cuentas a Google? ¿Unos trabajadores que aportan un 120% de sí mismos durante 6 horas? ¿O unos trabajadores que aportan un 60% de sí mismos durante 8 horas? Creo que la respuesta es clara. Esas empresas son las que apuestan cada vez más por sistemas innovadores como la gamificación. Una buena idea, por ejemplo, es gamificar el departamento de RRHH con herramientas como Zeppelean, que convierte la evaluación del desempeño en un juego que motiva a perseguir la maestría de los trabajadores al mismo tiempo que utiliza mecánicas para motivarlos.

Muchas empresas han descubierto que la clave de su crecimiento es una plantilla feliz Clic para tuitear

No dejes que te afecte más el precio de la desmotivación. Incrementa ya mismo la motivación de tus empleados. Aquí tienes 10 maneras de mejorar la motivación de tus empleados sin recompensas económicas.

Jaime Grau

Fabricante de experiencias y cazador de innovaciones. Siempre jugando, siempre aprendiendo. Diseñador de juego y co-fundador de Prisma y Zeppelean.

12 comentarios en “El elevado precio oculto de la desmotivación en la empresa

  1. […] La desmotivación laboral es muy peligrosa, no solo porque se contagia, sino porque afecta al resto de ámbitos en la empresa: la atención al cliente disminuye (y con ello, la probabilidad de atraer nuevos clientes), la calidad del producto final ya no es impecable porque hay más descuidos y la productividad cae en picado, desde desperdiciar horas de oficina hasta más días de baja por enfermedad. […]

  2. […] Soy un gran fan del melodrama. Y es que las exageraciones sin sentido me hacen reír. Los llantos exagerados, los decorados sobrecargados, los gritos mal actuados… Cualquier ridiculez es suficiente para montar una gran discusión con gritos, lágrimas y salidas dramáticas. Claro, que cuando trasladamos esto a la empresa deja de ser tan entretenido. Cuando cualquier tontería es urgente, cuando cualquier email del jefe nos produce ansiedad, cuando nos cae una bronca innecesaria… No, las empresas melodramáticas no son tan entretenidas como en el cine. […]

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